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Mostrando entradas de 2013

En todos lados

Ya no tengo ganas de fingir que encajo en todos lados, quiero volverme loca... mojar mis pies descalzos, ignorar las luces rojas... morir bajo la lluvia e inventar casualidades... tirar mis libros... pararme en cada esquina, como en un cuento de hadas, como niña enamorada.... creer, volar, imaginar, crear mi vida, pintarla y teñirla, volverme loca y comerla... volverme loca y dejarla libre, que se decolore sola, que se moje y que baile... he vivido tanto tiempo entre monstruos, que creo me he convertido en uno de ellos, un monstruo rosa, que espera, que espera se de cuenta y se vuelva loco conmigo... aquí y allá como dos vagos... corriendo descalzos, sin tener que encajar en todos lados...

Existes

Existes tú, aunque lo niegue, aunque quiera olvidarlo, estas ahí... sentado esperando cada tarde, soñando cada noche; me sigues, me oyes, me guias, me disuelves y respiras... Existes tú, aunque te ignore, aunque te evite, estás aquí, despierto cada noche.

Magdalena le escribía a un monstruo (Fragmento/Dante)

Eran los caminos un poco toscos, rocosos, pero fieles, tanto, que su verde pigmento que cubrían las elevadas colinas que poco a poco tomaban forma de montañas, ¡relajaban mis sentidos! ¡y la relajaban! lo sé porque lo vi en su rostro... Su ira disminuía, su tensión parecía desvanecerse a la par de que sus uñas poco a poco soltaban la piel de su brazo que tan aferradamente lastimaba, como intentando que aquello doliera más que su pena, ¡como queriendo con aquello, olvidarla!. Entonces, el verde espeso empezo a transformarla... un intento de sonrisa explotó sus lagrimas, no sé si recordaba o pensaba, o sentía o... En realidad no lo sé, ¡sólo sé que lloraba!; se veía tan bella, combinaba perfecto con el aroma de la naturaleza, se veía tan bella, como bestia, como fiera... y aún como ángel que lloraba cual magdalena... ¡mi magdalena!. Cuando al fin detuve el auto, ella no bajo... se aferró a la puerta... tiernamente le invite a salir... cuando ba...

Déjame escribirte

No tengo ganas de pensarte ni de hablarte, sólo déjame escribirte... aunque lo odies, aunque lo ignores... déjame perderme sin ti e imaginarme mil cosas, al fin de cuentas este mundo es mío y tú no tienes por que saberlo, ni de las mil canciones que te canto, ni de todos estos versos que te escribo; te amo, pero no tienes que saberlo... por que yo ya no quiero que lo sepas, por que a ti sé que no te interesa, por eso no tengo ganas de intentarlo, sólo déjame escribirte, sólo déjame olvidarte.

Sí son sueños.

Soñar contigo  es como mover universos y derrotar enormes gigantes... porque cuando te sueño, todo pasa... y pasa nada,  estás lejos, y me ignoras y me llamas... Y en mis sueños es perfecto, y en mis sueños yo lo amo,  pues soñar contigo, soñando, es mi sueño y en mis sueños  no tengo miedo,  y en mis sueño yo te veo... Soñar contigo  es como arder en el mar y pisar el sol... porque en mis sueños tal vez es posible, y en la realidad no.

Mi canción favorita

Ella me ama, pero no de esa manera...   Ella ama amarme como yo la amo  y me olvida cada tarde  y se ríe conmigo cuando el sol sale, ella es mi canción favorita por que habla de mi con su letra y siempre es distinta... ¡oh ella es mi canción de amor favorita!  

Siete minutos en el paraíso.

He escrito miles de historias en mi vida, pero ésta no se como empezarla por que ni siquiera recuerdo como sucedió, fue hace tanto tiempo... he olvidado como llegue ahi con ella, tal vez me la encontré, quiza me encontró, pero pasó, ella no queria estar sola y yo tampoco y ahí estabamos los dos. Me estaba viendo fijamente, tanto que empecé a darme cuenta de que esa misma mirada la he visto tantas otras veces, y sabia lo que decía y por qué lo hacía, la entendía perfectamente, sin embargo fingía no entenderle, ese que hablaba era yo, ese que veía era yo, todo ese era yo pero en mujer, lo que alguna vez hace tanto tiempo fui, y ella creía que no sabía de que se trataba... Estaba ahí y reía como si el mundo se fuera a acabar y hablaba en mi idioma y no le daban miedo mis intenciones, estaba coqueteando, pero no conmigo, con la vida... y eso me seducía aun más... era inquietante  verla sin reservas, justo tal y como era, sin mascaras, sin las absurdas pretensiones de quedar bien con...