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Mostrando entradas de octubre, 2016

Letanía

Me pregunto si me piensas, si sabes que existo, cómo me recuerdas cuando lo haces y por qué me olvidas cuando me ignoras. Tu sonrisa, tan franca y sincera, de una boca delgada y pequeña, me encanta; me pregunto si lo sabes, si sabes que la observo, que imagino, que pienso y que sueño que la beso, tan perfecta, tan intensa,  cada beso, cada vez. Quiero saber si me conoces, si tuviera una oportunidad pequeña, real... Ya sabes, soy una persona curiosa. Quisiera saber si me lees, si sabes como suena mi voz como yo sé de tus ojos exactos, apacibles e inmutables... Y si juegas y si sueñas, si te vuelves loco cuando tocan tu espalda, si se te eriza la piel bajo tu oreja. Quiero saber de ti, y me pregunto si me hablas dormido, y si buscas mis abrazos mientras me pierdo, y por qué lo haces con los ojos cerrados. Quiero saber de tu piel, de tu aliento y tus lunares. Me pregunto cuánto aguantarás sin mí, y si vuelves, cuando v...

Alguna vez te busqué

¿Dónde quedaste? ¿Dónde guardaste aquel que eras antes? Dime qué pasó con tanta alegría  que había en tu pecho, ¿Por qué te guardas cada paso y cada beso?, justo bajo la boca, justo bajo mis pies. ¿Por qué lo ocultas y te detienes? ¿Dónde quedaron tus ganas? Y las risas y los saltos, las miradas, la emoción de verme desnuda, de sentirme bajo la sábana, ¿Dónde quedaste? ¿Dónde guardaste el que eras? Por qué lo ocultas de mis ojos de mis labios, de mis manos,  de mis días y mis noches,  de mis letras y mis cantos. 

Contigo

Puede ser que no tenga la experiencia ni la sabiduría necesaria para comprender lo simple que es la vida y lo perfecto que es vivirla, pero observo en ti mis ganas inmensas de aprender, de saltar sin miedos; contigo volar tiene sentido, si cierro los ojos, si muerdo los labios, si pierdo el estribo. Me vuelves y me vuelvo, me llenas y te lleno, y aprendo de ti sin dejar de ser yo misma, lo simple que es la vida y lo perfecto que es vivirla. Contigo no necesito promesas ni palabras que sobran, basta con tu sonrisa, basta con tu abrazo, con todo lo que me has dado, para saber que estarás ahí cuando regrese y que vendrás a mí cuando me extrañes.

Inexplicable

Hoy la descubrí, fría, sombría y triste, suavemente rocé sus bordes y me deslicé en sus perfectos pliegues carentes de vida. Es incluso irónico de alguna manera pensar lo que alguna vez significó, estuvo siempre muerta, muerta me la dio... Cobró vida con el tiempo, entre la lluvia y las letras, floreció poco a poco, cada paso en la distancia, entre distractores y temores, a pesar de mi ignorancia...

Vagamente

Mi manos cansadas de escribir cada tontería que me nacía, sobradas de tantas caricias que jamas te di, buscan vagas y ansiosas los pedazos de noche que quebraron mis ganas de besar tus labios perdidos y secos, colmados de deseos impropios y de malos pensamientos.

Una noche de octubre

Se han quedado colgados en la ventana, gotas de ironía y otras tantas de delirio, mi almohada huele aún a llanto, acogida al silencio de la noche, muda y aferrada a mis pies descalzos, tan fría como la cama, como el aire, como mi alma. Cada día lo hiciste más sencillo, dolió, hasta el ultimo suspiro, hasta el ultimo intento, hasta el ultimo recuerdo, incluso las palabras frágiles, incluso esas, y también aquellas que nunca pronunciamos.

Rezo

Pero quedará guardada la historia de lo que fuimos, incluso en dos palabras que ahora no recuerdo, sabía que era verdad, ¡lo era!, no lo podía creer, quizá aún cuesta, pero tu memoria, esa que leí alguna vez, se ha borrado. Tal vez es suficiente, tal vez ni siquiera te importó, siendo así, ¿lo ves?, nunca murió, y yo que estuve de luto hasta hoy, hoy, justo hoy se quebró. Ya nada entonces volverá, ¡nada!, sólo quedan pedazos de luna en mi ventana, buena luna, el resto lloverá en la mañana.