Voy a dibujar en tu espalda los mapas de los lugares que aún no conocemos, lejanos y cercanos, entre aroma de café y la sencillez de tus labios que desafían los míos, vagos, vacíos pero muy enteros, sin miedo a caer en simpleza de tu mundo lleno de letras, alegre y andariego, entre tus gustos y tus vicios estrafalarios e intrigantes, de amores, de rostros y sabores, entre viajes, texturas y canciones, pisando huellas olvidadas entre barro, piedra caliza y pasto, en la ciudad y en el campo, de tu mano, a besos... Detrás de tus pies locos danzan los míos aguntandote el paso, para seguir componiendo alegres y tímidos las historias que nacen de tus ojos que me mojan y me hunden en el universo de muchos y pocos. Te alcanzaré los abrazos, guardaré silencio sobre todo, en calma, sin nada, que caiga la noche que le amanecer crez...