¿Has visto como resplandece el cielo
a estas horas de la madrugada
con las luces de la cuidad?
¡inconmensurable!
se aparece como un monstruo enorme
que devora las almas
que atrevidas deambulan
en las penumbras, en el limbo de la ficción...
mis dedos, suaves, resbalan por el cristal de la ventana del auto,
dibujando su contorneada silueta,
en el paño que ha provocado mi respiración acelerada...
también he visto tu rostro, y tus ojos que me evaden...
y a la vez penetran tan intensamente en mi ser...
como queriendo desnudar mi alma,
como deseando enardecidamente desgarrar mis entrañas...
cuando me ves...
¡cuándo no!
insulsamente desvariando con el frío
intento de suponer que no pasa nada,
y yo mientras intento vomitar sin conseguirlo,
las miles de mariposas que retozan en mi estomago
y controlar los acelerados espasmos de mi pecho....
será como tantas otras veces, ¡así justo será!
tan sólo me miras,
como si con eso pretendieras que yo
imaginara o captara algo,
como si pensaras que jamas...
¡jamas pudiese ser!
no decantaras el miedo...
no provocaras mi atrevimiento,
sé que cuando te despidas nuevamente
suspiraras en mi oído tan levemente que
sospecharas que no me he dado cuenta
y prolongaras el beso en la mejilla como
queriendo desafiar la realidad y
convencerte de que son...
si tan solo tuvieras un poco de valor,
si tan solo yo...
a estas horas de la madrugada
con las luces de la cuidad?
¡inconmensurable!
se aparece como un monstruo enorme
que devora las almas
que atrevidas deambulan
en las penumbras, en el limbo de la ficción...
mis dedos, suaves, resbalan por el cristal de la ventana del auto,
dibujando su contorneada silueta,
en el paño que ha provocado mi respiración acelerada...
también he visto tu rostro, y tus ojos que me evaden...
y a la vez penetran tan intensamente en mi ser...
como queriendo desnudar mi alma,
como deseando enardecidamente desgarrar mis entrañas...
cuando me ves...
¡cuándo no!
insulsamente desvariando con el frío
intento de suponer que no pasa nada,
y yo mientras intento vomitar sin conseguirlo,
las miles de mariposas que retozan en mi estomago
y controlar los acelerados espasmos de mi pecho....
será como tantas otras veces, ¡así justo será!
tan sólo me miras,
como si con eso pretendieras que yo
imaginara o captara algo,
como si pensaras que jamas...
¡jamas pudiese ser!
no decantaras el miedo...
no provocaras mi atrevimiento,
sé que cuando te despidas nuevamente
suspiraras en mi oído tan levemente que
sospecharas que no me he dado cuenta
y prolongaras el beso en la mejilla como
queriendo desafiar la realidad y
convencerte de que son...
si tan solo tuvieras un poco de valor,
si tan solo yo...
Comentarios
Publicar un comentario